De la línea a la nube. Posibilidades del marketing en la era de Internet 2.0
Fue más o menos en el año 95 cuando un amigo mío recibió por correo una especie de modem para Ibertext. No era la primera vez que nos conectábamos a una red telemática, un par de años antes, mi amigo y yo probábamos la entonces novedad del IRC chateando con una ama de casa americana que, para nuestra sorpresa, tenía un ordenador ¡en la cocina!, algo impensable para nosotros en ese momento. De esta primera vez ya sacamos en claro la enorme evolución que se nos venía encima en cuanto a comunicación: un medio de posibilidades casi infinitas, bidireccional, ubicuo y barato. Pero no fue hasta la llegada de este modem de Ibertext cuando comencé a percibir las posibilidades comerciales que, para bien o para mal, tiene este medio. Al conectar el aparato y configurarlo (no era tan fácil como ahora), lo primero que aparecía era una pantalla en la que introducir una dirección, y en el manual lo único que aparecían eran direcciones de empresas comerciales, por lo que tras introducir alguna de estas en el cuadro de diálogo, aparecía lo que podemos considerar ahora como una versión primitiva de las páginas web actuales.



